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lunes, 16 de marzo de 2015

El test de Bechdel: el papel de la mujer en el cine.

Viendo lo frustrante que es ver la poca presencia femenina en los premios Oscar, la poca presencia (por no decir NULA) de la gente negra y que esta, encima cuando está nominada no es por ningún papel cualquiera sino que siempre es por dar vida a un personaje "malo" o esclavizado, he estado pensando en que es hora de hacer esta entrada. Ya que las mujeres seguimos sin tener la misma representación que los hombres incluso en las galas de premios, vamos a explicar -a los que no sepáis sobre el tema- el androcentrismo existente en el cine.





«3 percent of the decision-making in media comes from women. That means 97 percent of how women are portrayed is decided on by men.»

Independent Lens, PBS
“Wonder Women! The Untold Story of American Superheroines”




Lo primero es saber qué es el test de Bechdel: es un sistema para evaluar la brecha de género en las películas, obras de teatro, etc.

Método de evaluación, bastante sencillito que casi toda película debería pasar:
  1. En la película salen al menos dos personajes femeninos.
  2. Dichos personajes se hablan la una a la otra en algún momento.
  3. Dicha conversación debe tratar de algo más que no sea un hombre (no limitado a las relaciones románticas, es decir, dos hermanas hablando de su padre no pasarían el test).
Una variante del test exige que ambos personajes sean mujeres con nombre (es decir, que no estén ahí por estar, sino que tengan un propósito en la obra).

Si estas tres reglas se aplicasen a la inversa, darían como resultado que la práctica totalidad de las películas estrenadas cumplen el requisito para los hombres; por el contrario, si se aplica según su diseño original, resulta sorprendente la cantidad de películas que no pasan el test.

El estudio de las listas de películas que no pasan el test se utiliza como argumento para probar que prácticamente la totalidad de la industria del cine se centra en la creación de contenidos que pasan por alto el punto de vista femenino y se centran en una visión androcentrista que no refleja la realidad en términos de proporción de mujeres en la sociedad.

Tiene gracia que se trate de una prueba tan sumamente simple y que no haya un alto número que lo pase. Tenemos títulos tan famosos como El señor de los anillos, Avatar, La princesa prometida, El caballero oscuro, Los vengadores o La guerra de las galaxias no consiguen pasar este simple test. En realidad es muy interesante ver una película y fijarse si lo hace porque cuando lo pasa, te alegra un montón -al menos a mí-.

Fui a ver La teoría del todo y a pesar de que tenía esperanza en que sería mejor de lo que me pareció después, pasó el test. Realmente no es que la película me gustase demasiado pero en cuanto al papel de Jane, la ex-mujer de Stephen Hawking, me pareció genial. Recuerdo perfectamente la escena en la que pasaba el test pues me llamó mucho la atención. Se encontraban tanto Jane como su madre en el salón y la obligó a sentarse y tomarse un descanso para hablar. Me acuerdo que yo estaba esperando que comenzasen a hablar de Stephen o algo relacionado con eso, pero lo que dijo su madre era precisamente que Jane debería apuntarse al coro de la iglesia para sentirse mejor o algo así, por su propio bien. Vamos, que estaban hablando de ella misma, de su hija, dos mujeres.

Una semana después tuve la oportunidad de ver la maravillosa película de Birdman y reconozco que creí por un momento que sería una de esas películas que no pasaría el test, pero me equivocaba. En cuanto vi la escena donde lo pasaba y además de muy buena forma, decidí que Birdman sí que no tenía fallos.

Poco a poco veo cada vez más películas que lo consiguen pasar, pero aún así, seguimos viviendo en un mundo donde, lamentablemente, la mayoría del cine se toma a la mujer como un complemento para la historia y que el centro de todo va a ser, como siempre, la figura masculina. Vamos a seguir viendo a mujeres competir entre ellas en vez de apoyarse y ayudarse. También continuaremos encontrándonos con chistes ofensivos como que alguien no se tome en serio a una mujer, que la llame histérica o la observe como si fuese un objeto que solo sirve para satisfacer el deseo sexual del hombre y todo ello nos provoque risa porque parte del humor del siglo XXI continua siendo como el de siglos atrás.

Pero no todo son malas noticias, tengo aquí algunos de los mejores ejemplos de películas que pasan el test: La princesa Mononoke o El viaje de Chihiro, por poner dos ejemplos. Casi todxs lxs protagonistas de las películas de Hayao Miyazaki son mujeres y pasan el test, cosa que agradezco. Me llama la atención porque hay películas antiguas y aún así, ahí están, dándole la importancia merecida a las mujeres también. La verdad, me alegra que mi película favorita de todos los tiempos resulte tener un personaje femenino como protagonista, que pase el test sin problema y que no sexualice en ningún momento a la mujer. 

Pero, ¿por qué interesa tanto mostrar a la mujer de esta forma? El cine es el reflejo de cómo vemos a la mujer en nuestra sociedad y quien no se lo quiera creer, que salga de casa un poquito más. Somos la mujer sexualizada, la tonta de turno, la histérica, la que no sabe de lo que habla, la débil, la llorona, la que no es más que lo que toda nuestra vida se nos ha considerado: un objeto de adorno al lado de la figura masculina. Un premio.

En el documental que os dejo a continuación se explica muy bien el asunto, así que os recomiendo que perdáis minutos de vuestro preciado tiempo en verlo:




Pero ya que hablamos de cine, hablemos de todo el cine. Hablemos de la industria del porno un poquito para hacernos pensar dos veces antes de consumirlo. ¿Estamos segurxs de querer seguir viendo películas donde realmente a las actrices se las denigra y se las explota? Si es así, ¿por qué? Me gustaría que si tenéis todavía UN POQUITO DE TIEMPO, os paráseis a mirar este post que es bastante largo pero muy interesante y puede haceros cambiar de idea. Lo que necesitamos es más realismo, más respeto, un buen trato a les actores de la industria y una industria más feminista. En mi opinión, el porno que se hace actualmente, es tal y lo que un hombre imagina en su cabeza pero no lo que una mujer tendría en la suya. Además, presenta situaciones imposibles y absurdas donde la mujer es tratada como un objeto que solo sirve para satisfacer al hombre. Incluso el lésbico está enfocado de nuevo para el consumo del público masculino. Que los niños consuman porno de esta calidad desde pequeños es bastante problemático por el simple hecho de que van a crecer con las expectativas de que es así en la realidad, al igual que las niñas crecerán creyendo que tienen que cumplirlas. Si queremos educar bien a nuestras próximas generaciones, deberíamos tener en cuenta también esto, por lo que he visto necesario añadir el tema en el post.

En definitiva, creemos haber avanzado, algunos incluso dicen que ya no hay desigualdad entre hombres y mujeres, pero aquí vemos, como una vez más, las mujeres seguimos por un paso por detrás y no por voluntad propia y por falta de ganas de avanzar y ponernos a la altura, sino por culpa de una cosa llamada: opresión.


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